martes, 10 de mayo de 2011

La venta de armas españolas a Gadafi se disparó tras la visita del líder libio en 2007







La visita de Gadafi a España en diciembre de 2007 fue extraordinariamente anómala. Cuadrillas de jóvenes vírgenes escoltas. Leche fresca de camella. Trajes regionales. Y exceso de excentricidad. La estrafalaria puesta en escena del presidente libio –para deleite de la prensa y pudor oficial– fue el entremés de suculentos acuerdos comerciales valorados en miles de millones de euros a los que optaban empresas españolas.
El foco mediático de atención se centró en las inversiones en petróleo y gas, turismo e infraestructuras. Sin embargo, el sector armamentístico fue uno de los lobbies empresariales más favorecidos por las alianzas comerciales entre Libia y España, según uno de los cables filtrados por Wikileaks a los que La hora de MIKE y JOE ha tenido acceso a través del periódico noruego Aftenposten. El Gobierno cerró entonces acuerdos en material de defensa valorados en 1. 500 millones de euros, según un telegrama diplomático fechado el 14 de enero de 2008.
El entonces embajador estadounidense Eduardo Aguirre informaba en el cable de que el Gobierno de España estimaba que las inversiones comerciales con Libia podrían ascender hasta los 12.300 millones de euros y precisaba que el 12% de las exportaciones se destinarían a material de defensa y aeronáutica. El cable destaca que 7.300 millones de euros se invertirían en infraestructuras, 3.500 millones se distribuirían en el sector energético y estimaba una facturación de 1.500 millones de euros para defensa.
Aguirre valoró la visita como una oportunidad para reactivar las relaciones comerciales de España con el país norteafricano. Unos lazos mercantiles en stand by desde que la ONU impusiese en 1988 un embargo comercial y aéreo a Libia ante la negativa de Trípoli a entregar a los presuntos autores del atentado contra un Boeing sobre la localidad escocesa de Lockerbie en el que murieron 270 personas.

Material sensible

El cable no detalla los productos armamentísticos incluidos en el importe total ni la fecha límite para cumplir los acuerdos alcanzados con Libia –el Gobierno tampoco informó de estos detalles al hacer balance de la visita de Gadafi–. Pero la página web del Ministerio de Industria, entonces dirigido por Joan Clos, detalla la naturaleza de las exportaciones armamentísticas al Gobierno libio desde entonces. Estos datos oficiales revelan que España desbloqueó la venta de armas a Libia  tras la visita de Gadafi al aumentar las exportaciones un 7.700% un año después.
El importe total de las operaciones realizadas en 2007 no alcanzó los 50.000 euros. Sin embargo, en 2008 se formalizaron acuerdos comerciales valorados en 3,84 millones de euros destinados a artículos de la categoría 4. Un rango que incluye balas, bombas, torpedos, misiles, granadas, minas... Libia fue el segundo destino de las exportaciones españolas de materiales doble uso en 2009 –tecnología civil susceptible de ser utilizada con fines militares–. La operación ascendió a 12,7 millones de euros.
Y los últimos datos publicados por Industria –relativos a los seis primeros meses del año pasado– revelan la venta de siete millones de euros en material de defensa. Una partida de 3,5 millones en instrumentos relativos a la categoría 15 –equipos de infrarrojos y de imágenes por radar– y una inversión de 3,4 millones de euros en artículos de rango 10 –componentes de aeronaves de combate–.  Las ventas experimentaron un crecimiento relevante, pero quedaron muy lejos de las citadas por el embajador Aguirre.

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